bilbao. Si ya el sorpresivo desmarque de María San Gil de la ponencia política hizo saltar una peligrosa chispa de fractura entre los populares vascos, el inesperado anuncio de un adelanto a julio del congreso del PP vasco ha provocado un incendio en el seno de la formación que amenaza con quebrar e incluso reducir a cenizas su aparente unidad.
Fuentes del partido consultadas por este diario dan por seguro que San Gil terminará convocando el cónclave -lo que significaría que sus discrepancias y desconfianzas hacia Mariano Rajoy no se habrían reconducido-, por lo que los diferentes sectores estarían ya posicionándose para la cita. Para convocar el congreso bastaría con que San Gil lo propusiera ante el comité ejecutivo del partido.
En algunos sectores del PP vasco no sentó nada bien que se enteraran el lunes por la mañana a través de la prensa del aldabonazo de San Gil a Rajoy, y menos aún que sus desavenencias no tuvieran relación con la literalidad de la ponencia política. Algunos dirigentes como el portavoz parlamentario, Leopoldo Barreda, o el presidente del PP en Bizkaia, Antonio Basagoiti, matizaron su apoyo a San Gil y manifestaron su adhesión al documento de "todo el Partido Popular", mientras que el secretario general en Araba, Iñaki Oyarzabal, criticaba abiertamente a su jefa, y marianistas conocidos como Alfonso Alonso o Ramón Rabanera optaban por un elocuente silencio, siguiendo la consigna dada por Rajoy de "silencio y no meterse en líos", aunque los más acérrimos a San Gil, como Jaime Mayor Oreja, Regina Otaola, María José Usandizaga o Carmelo Barrio no han perdido la oportunidad para alinearse con la presidenta de la formación.
pérdida de confianza La gota que colmó el vaso en estos sectores fue que San Gil tampoco contó con sus compañeros en Euskadi en su decisión de no presentarse a la reelección en el caso de no "recuperar la confianza" hacia Rajoy y, especialmente, de adelantar a julio el congreso. La presidenta del PP vasco hizo este anuncio el pasado miércoles por la mañana, con el cadáver del guardia civil asesinado por ETA en Legutiano aún caliente, lo que evidencia lo desesperado de la situación generada por su plante.
Pese al mutis impuesto por Rajoy, algunos dirigentes siguen saliendo a la palestra, incluso entre sus propios correligionarios. La última en hacerlo fue la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Getxo, Marisa Arrúe, quien se sumó a las voces de "perplejidad" por la renuncia de San Gil a la ponencia política. Arrúe indicó que su sorpresa es compartida en todo su entorno y, cuestionada sobre si San Gil estaba siendo utilizada en una estrategia para desgastar a Rajoy aseguró desconocerlo, pero añadió que "sería una pena tremenda que haya gente que se haya querido aprovechar".
El liderazgo de San Gil es ahora cuestionado entre sus compañeros en Euskadi en un momento muy delicado por la cercanía de las elecciones autonómicas. Las fuentes consultadas por este diario aseguran que esta situación permanecerá por lo menos hasta la celebración del congreso del PP en Valencia los próximos 20, 21 y 22 de junio. El cónclave servirá para aclarar muchas cosas, pero de no reconducirse el pulso entre San Gil y Rajoy, las espadas seguirán en alto hasta julio en la pugna por la elección a la presidencia del PP vasco. |