madrid. El Partido Popular se quedó ayer sólo en el Senado al defender una moción en la que instaba al Gobierno a "garantizar la enseñanza en lengua castellana en todo el Estado español y en todas las etapas educativas", pero el resto de partidos políticos votó en contra porque "es un derecho que ya se garantiza".
El senador encargado de defender la moción del PP, Juan Huguet, aseguró que "en algunas comunidades se está imponiendo la lengua de esa autonomía y se está olvidando el castellano", a través de "un sistema de inmersión lingüístico que discrimina" a los niños cuya lengua materna es el español.
Así, el popular denunció las "trabas" y "dificultades" que se encuentran los padres a la hora de educar en castellano a sus hijos en algunos territorios, lo que "ni es legal ni es constitucionalmente lícito". "Y es inútil negar que algo pasa con este tema", apostilló.
Huguet subrayó que el PP "no quiere enfrentamientos entre comunidades ni entre lenguas", sino que se implante un "modelo de enseñanza bilingüe sin que haya exclusiones de ningún tipo por razones idiomáticas". "Queremos la igualdad de las dos lenguas al 50%. Abogamos por la convivencia pacífica de las dos lenguas, para que los escolares dominen las dos por igual", concluyó.
Por su parte, el portavoz socialista Mario Bedera criticó la "presentación catastrofista" de la realidad de la educación de las lenguas en realizada por el PP, al que acusó de utilizar este tema "para desgastar al Gobierno".
Bedera añadió, asimismo, que las lenguas cooficiales "conviven pacíficamente" y que el sistema constitucional avala el sistema lingüística actual, que consigue "que los alumnos dominen las dos lenguas al finalizar el colegio".
Por parte del PNV, Miren Leanizbarrutia reprochó al PP que hubiera presentado "una moción que distorsiona y crea malestar en los que creen en la polifonía de las lenguas", y les pidió que "no vean como enemigas" la lengua vasca, catalana y gallega. |