atenas. El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido optar por la prudencia y mantener los tipos de interés en el 4% pese a los recortes realizados por la Reserva Federal estadounidense en los últimos meses y teniendo en cuenta los elevados niveles de inflación en la zona euro.
Una vez más, el encarecimiento de la energía y de los productos agrícolas han marcado la estrategia del BCE. Su presidente, Jean-Claude Trichet, reiteró su compromiso con el objetivo de "mantener la estabilidad de los precios a medio plazo", lo que no quita que la incertidumbre financiera siga planeando sobre las decisiones de la entidad.
Trichet reconoció que las tensiones relacionadas con la crisis financiera se mantienen elevadas, por lo que se considera que la actual política monetaria ayudará a lograr "un crecimiento moderado".
Según los expertos, aunque la inflación de la eurozona se ha recortado tres décimas en abril, hasta el 3,3%, este nivel es aún muy elevado como para que el BCE relaje su política monetaria, por lo que a corto plazo, lo más probable es que mantenga el precio del dinero estable durante unos meses más.
Varios analistas consultados apuestan por que el BCE mantendrá los tipos estables "de aquí al verano" debido a que "su discurso está basado en el control de la inflación". La política monetaria podría relajarse a finales de año, debido a que en agosto-septiembre la inflación comenzará a moderarse.>e.p. |