El concejal de Fomento, Enrique Ramos, dio a conocer hoy en Donostia este servicio "pionero en Euskadi" acompañado del presidente de la Asociación Auzoak y del comerciante jubilado José Miguel Azpitarte, quien, después de adherirse a la experiencia piloto que se está realizando en el barrio de Alza, consideró esta iniciativa como "una idea extraordinaria que puede ser una ayuda muy importante para los pequeños comercios". De esta manera, en un futuro, los propietarios de pequeñas empresas que deseen jubilarse pero quieran la continuidad del negocio podrán dirigirse a Fomento con diversos documentos acerca del establecimiento, y el servicio municipal se encargará de enviarlo a una consultora para que realice un plan de viabilidad, de manera gratuita.
El objetivo de Fomento es "incrementar el nivel de éxito de los procesos de transmisión de empresas de hasta 10 trabajadores y poner a disposición de éstas un nuevo sistema de valoración del negocio para conocer la situación real del mismo", detalló Ramos.
Una vez obtenida la valoración, Fomento pondrá en contacto a los propietarios del negocio y a las personas emprendedoras que deseen continuar la actividad comercial.
Esta iniciativa estará dirigida principalmente a pequeñas empresas de industria manufacturera, construcción, transporte, hostelería y comercio de la capital guipuzcoana. En este sentido, Ramos insistió en que "no sólo se valorará el local, sino el negocio con todo lo que ello abarca en ámbitos como clientela, historia, materiales, productos y ubicación".